Benidorm es conocida casi en todo el mundo y no es para menos: a esta ciudad no le falta de nada. Sol y playa son, en principio, dos buenos argumentos para visitarla, pero se quedan cortos para describir las enormes posibilidades que ofrece la capital de la Marina Baja. No importa la edad ni de donde vengas: Benidorm tiene sitio para ti.
Los ingredientes del exitoso cóctel que este municipio ofrece a sus visitantes no son pocos. Los parques de ocio como Terra Mítica, Mundomar, Terra Natura o Aqualandia son una buena opción para pasar un día a lo grande, pero no suponen la única alternativa. De hecho, Benidorm es un buen lugar para iniciarse en la práctica de cualquier deporte náutico y, si eres un apasionado del mundo submarino, es cita obligada la inmersión en la zona de “La Isla”, de gran riqueza marina, que está situada a unas dos millas del puerto del municipio. |
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 Playa Levante

Vista nocturna de La Isla
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Si el paseo sumergido no es lo tuyo, puedes optar por conocer el casco antiguo de la ciudad, comenzando por la plaza Canalejas, donde se ubica el antiguo ayuntamiento. Travesías como “El carrer dels gats” te darán una idea del pasado marinero de este municipio. Pero, si de verdad quieres contemplar la grandeza del mar que baña sus costas, tendrás que asomarte al “Balcón del Mediterráneo”, una gran roca que separa las playas de Levante y de Poniente y que ofrece una de las vistas más impresionantes de la localidad.
Hay que reservar energías para lo que vendrá después, así que te recomendamos que, para moverte por Benidorm, utilices las numerosas líneas de transporte urbano que conectan las diversas zonas de la ciudad. Además, también puedes trasladarte en autobús a localidades cercanas como Alfàs del Pi, Guadalest o Altea, que tienen que formar parte de tu itinerario.
Será necesario, en algún momento del día, hacer una parada gastronómica para recuperar fuerzas. Está claro que en esta ciudad podemos encontrar una oferta amplia y variada, para todos los gustos y bolsillos, pero es casi obligado probar los platos más típicos de la zona, como el arroz a banda o la cazuela de pescado, así que reserva parte de tu presupuesto a este fin: tu paladar lo agradecerá. Y, cuando llegue la hora de la cena, será indispensable que visites la zona del “Paseo de la Carretera”, un lugar repleto de tascas y bares donde tapear es un placer, y que puede ser, además, el punto de partida para la noche que no acaba.
Si durante el día Benidorm no para, cuando se apaga el sol parece que todo lo anterior no ha hecho más que comenzar. Para gustos, los colores, y en Benidorm están todos: puedes tomar una copa, disfrutar de un espectáculo o bailar sin parar, y para ello, tienes varias zonas a las que dirigirte: la del centro histórico, los locales de la calle Esperanto, los disco-pubs de la playa de Levante, la zona inglesa o las discotecas como Penélope, KM o El Divino. Y, si no tienes suficiente, puedes recibir el nuevo día en alguno de los after-hours que siempre tienen sitio para los incansables. |