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Las playas son, sin duda, el principal atractivo de la capital de la Marina Baja pero Benidorm ofrece otros encantos repartidos a lo largo de su entorno natural.
Es el caso de “La Isla”, una formación rocosa de algo más de 6 hectáreas de extensión, alojada en el Mediterráneo y que se puede divisar desde el litoral. Un paseo en “golondrina” te permitirá llegar en 20 minutos hasta este territorio protegido. Estas embarcaciones salen con bastante frecuencia desde el puerto náutico y desde el Rincón de Loix. Una vez allí, podrás realizar varias rutas, llegar hasta la zona más alta de la isla, contemplar las diversas especies de aves que la habitan, observar la impresionante vista del litoral y reponer fuerzas en el restaurante antes de regresar. Y es que, tendrás que volver antes de que acabe el día, ya que no hay población estable en la isla. En la |
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Vista de Benidorm

Playa de Benidorm
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parte sur se encuentra una plataforma marina conocida como “La Llosa”de gran valor natural por la riqueza de la fauna y flora que alberga. Este es, sin duda, el mayor atractivo de Benidorm para los que deciden ser espectadores temporales del mundo submarino. Si no tienes equipo de buceo, también puedes disfrutar de parte del espectáculo en alguna de las embarcaciones que disponen de visión submarina.
El paraje natural de Benidorm ofrece muchas más alternativas a los visitantes, como, por ejemplo, la Sierra Helada, por la cual puedes realizar una ruta de senderismo. Este Parque Natural abarca la localidad de Benidorm, L´Alfàs del Pi y Altea. Recibe ese peculiar nombre por dos motivos: el reflejo de la luz en la piedra caliza produce, en algunos momentos, el efecto óptico de que hay hielo, y, además, esta zona tiene un microclima algo más frío que sus alrededores. De cualquier forma, en verano hace mucho calor, por lo que si decides hacer esta ruta, será mejor que elijas otra época del año. Y no lo lamentarás: en la Sierra Helada podrás disfrutar de acantilados de más de 300 metros y de unas vistas panorámicas realmente preciosas de las montañas que rodean Benidorm (Aitana, Puig Campana...). También encontrarás ruinas de torreones desde los cuales, antaño, se vigilaba el mar, temiendo la llegada de barcos piratas, así como restos de asentamientos íberos. Puedes iniciar la ruta a pie desde el final de la playa de Levante. Dependiendo de lo que estés dispuesto a caminar, podrás elegir una u otra senda ( hay recorridos que van desde los 2km. hasta los 8km.). Los caminos suelen estar indicados pero es recomendable que solicites un mapa en alguno de los puntos de información turística.
Si te apetece ver más, en los alrededores de Benidorm hay diversas poblaciones pintorescas a las que puedes realizar excursiones de un día, y a las cuales puedes desplazarte con las líneas de autobuses que parten desde el municipio |